La realidad virtual se inventó en 1976

Hablemos de realidad virtual, realidad aumentada, y todo eso. Esto es 2016: el año en el que, por fin, veremos en el mercado experiencias de realidad virtual al alcance nuestro bolsillo. Bueno, del mío no, porque soy escritor. Pero ustedes podrán comprar juegos de PlayStation VR, Samsung VR, Oculus Rift, y demás maravillosos aparatos que, por primera vez en la historia, ponen una pantalla frente a nuestros ojos par–SANTA MADRE DE LA PIEDAD, ¿¡QUÉ ES ESTO!?
.
­3D Boy­
Para los que no se acuerden de ésta hermosísima quimera, se trata del Virtual Boy de Nintendo. Lanzado en 1995, fue el primer dispositivo comercial en tener un display LED, y ofrecía el mejor contraste de la época (también fue un fracaso comercial total). Pero contrario a lo que sugiere su nombre y apariencia, el Virtual Boy no tenía nada que ver con cosas como el Oculus Rift, ni lo que hoy nos venden con el mote de realidad virtual (VR™).

Es más acertado decir que el Virtual Boy es el abuelito del Nintendo 3DS, porque tenía una pantalla monocromática que podía mostrar gráficos en 3D. Un equipo de mercadeo más honesto lo hubiera llamado «3D Boy» en vez de «Virtual Boy». Pero la verdad es que así no sonaba tan cool.

Si quieres darte una idea de cómo se veía la pantalla del Virtual Boy, quédate viendo la imagen de abajo por unos 10 o 15 segundos. Luego voltea hacia la derecha y parpadea rápidamente sin parar. Como por arte de magia, podrás ver el efecto 3D:
.
­Wario VB­
¿Lograste verlo?… Desde luego que no, porque estoy hablando pura paja, pero igual me compraste la idea. Del mismo modo, el equipo de mercadeo del Virtual Boy fue muy inteligente al vendernos ilusiones: literalmente vendieron algo virtual, en el sentido pre-computacional de la palabra. Pero en la práctica, lo que vendieron es una pantalla que se pone muy cerca de los ojos.

Afortunadamente ya estamos en el futuro: incluso tenemos sensores de movimiento con los cuales la cámara sigue la dirección de tu cabeza. Ésta vez de seguro nos venderán experiencias de realidad virtual auténticas, y no sólo pantallitas que se ponen cerca de los ojos… ¿verdad?… ¿¡VERDAD!?… Para responder esa pregunta, primero tenemos que definir qué significa realidad virtual.

Cuando escuchamos la palabra virtual, usualmente pensamos en algo que tiene que ver con microchips o algún aparatejo futurista. Pero nada qué ver. Del latín virtus (virtud, valor), virtualis se refiere al poder o virtud de hacer algo, pero no necesariamente a la acción de realizarlo.
.
­Virtualis
Por ejemplo, si no estuviera perdiendo el tiempo escribiendo este artículo, virtualmente ya hubiera terminado de lavar la ropa… Chuchi, la ropa. También decimos que latinoamérica tiene una ausencia virtual de educación sexual, porque es algo casi casi tan cierto, que para cuestiones prácticas simplemente podemos decir que es verdad. Pero es un error decir que hiciste unas «compras virtuales» en Amazon, porque no tienen nada de virtuales si  diste dinero real a cambio de productos reales. Y si escuchas que un personaje se convirtió en un «Dios virtual», no tiene nada que ver con el Internet… a menos que estés viendo Serial Experiments Lain.

Antes de que aparecieran las computadoras, el vocablo «virtual» se usaba en cosas como la física y la fotografía. No me exijan términos muy matemáticos, pero por ejemplo, sabemos que los rayos de luz crean una imagen virtual en el lente de una cámara fotográfica: es algo que se ve real, pero no lo es.

Y para realidades simuladas, qué mejor ejemplo que la literatura. En 1935 se publicó el cuento Pygmalion’s Spectacles, donde el protagonista conoce a un profesor que inventa un par de goggles que te permitían experimentar una película con tu vista, oído, gusto, olfato, y tacto. Además, podías hablarle a las “sombras” o personajes, y ellos te hablaban de vuelta, haciéndote parte de la historia.
.
­TheGogglesTheyDoNothing­
Curiosamente, la palabra «virtual» nunca aparece en el cuento. Fue en 1938 cuando cierto poeta francés describió la naturaleza ilusioria de los personajes y objetos del teatro como “la réalité virtuelle”. El término quedó escrito en papel por primera vez, comenzando el sueño de las realidades virtuales: mundos dentro de nuestro mundo en donde podemos ser quienes no somos.

Mucho, mucho después, aparecieron las computadoras y el Internet. Fue muy natural acuñar términos como salas de chat virtuales, foros virtuales, y demás demases que daban la sensación de un mundo paralelo e ilusorio, pero al mismo tiempo bastante real. Hoy en día la industria le llama realidad virtual (VR™) a ponerse unos lentes con pantallas, así como hicieron con el Virtual Boy en su momento. Lo cual no me parece nada mal, pero es de nuestro interés como consumidores, y de la industria como desarrolladores, recordar que la realidad virtual es mucho más que eso.

Tener una vista en primera persona con sensores de movimiento ciertamente ayuda a crear una sensación de inmersión, pero pregúntale a cualquier aficionado de World of Warcraft o cualquier RPG online si no lleva años viviendo en una realidad virtual.

Y es que la realidad virtual no es nada nuevo. Como ya mencionábamos, podemos rastrear el origen del término hasta la poesía y el teatro, y en cuestión de juegos, una buena partida de Dungeons & Dragons seguramente creará una realidad virtual en tu mente. Pero hablando de realidad virtual en los videojuegos, es hora de que hablemos del papi: Adventure.
.
­Adventure­
Collosal Cave Adventure fue el primer videojuego de ficción interactiva o aventura de texto, lanzado en 1976 durante el ocaso de los videojuegos, cuando apenas conocíamos cositas como Pong. Como puedes ver, no tenía sensores de movimiento ni gráficos fotorrealistas, pero fue el primer juego en hacer que los gamers se dibujaran una realidad virtual en su mente: te describía un escenario virtual, y tú podías decidir qué hacer escribiendo comandos de una o dos palabras.

Un juego llamado Zork salió poquito después de Adventure, y su mundo virtual impactó tanto la mente de los jugadores, que empezaron a dibujar mapas de cómo se imaginaban el mundo de Zork, y a la vez éstos los usaban como una guía para el juego. La portada del artículo es eso: el primer walkthrough de un videojuego, dibujado únicamente en base a una realidad virtual. Boom.

EstefiOne­Paréntesis: Si quieres aprender más sobre Zork, videojuegos, y realidad virtual en general, puedes ver la reseña que le hicimos a Ready Player One, un libro que me recomendó Estefi. ¡Muy recomendado!

Todo esto es la verdadera magia de los videojuegos: No son medios pasivos como el teatro o el cine, donde tú te sientas y te imaginas que eres el personaje que baila, sufre, llora o se enamora. En el videojuego tú eres ese personaje y decides qué demonios quieres hacer. Y al vivir experiencias que nunca podrías tener en la vida real, desarrollas una gran empatía que difícilmente podrías sentir a través de otros medios.

Por ejemplo, yo nunca podría empatizar con una fuerte e independiente mujer negra que mata aliens en el espacio, pero gracias a los videojuegos ahora me puedo poner en sus zapatos.

Vale, vale… Tal vez haga falta un poquito de suspensión de la incredulidad, una buena historia, y personajes bien hechos, pero con esos tres elementos ya tienes una experiencia virtual sin necesidad de lentes especiales. Recordemos que la literatura, el teatro, el cine, la pintura, los videojuegos, en fin, el arte en general, siempre nos cuenta mentiras que comunican grandes verdades. Ojalá que la nueva industria de VR™ recuerde eso, y le de la misma importancia que a fabricar consolas 4K.

¡Nos leemos pronto!

 

¡Únete a la discusión!

Guion y Redacción

Comunicador y educador. Come libros y escupe cuentos. Apasionado por la literatura, filosofía, psicología, y… One Piece. Amante a morir de los RPG de 16 bit y el heavy metal japonés. Por un lado es otaku, y por el otro escucha a Joaquín Sabina.

abraham@patacoinstv.com